Compresores: El motor que mueve tu sistema de frío
El compresor es considerado el motor o corazón de todo sistema de refrigeración. Su función principal es comprimir el refrigerante en estado gaseoso, aumentando su presión y temperatura para que pueda ceder calor en el condensador y continuar el ciclo de refrigeración.

Semihermeticos:
Son compresores diseñados con carcasa atornillada que permite el acceso a sus componentes internos, lo que facilita su reparación y mantenimiento sin necesidad de reemplazar el equipo completo. Son muy utilizados en aplicaciones industriales y comerciales por su durabilidad, confiabilidad y facilidad de servicio.
Hermeticos:
Estos compresores vienen sellados de fábrica en una carcasa metálica, lo que los hace compactos, silenciosos y sin riesgo de fugas. Son ideales para aplicaciones de refrigeración ligera, como equipos comerciales, aires acondicionados y pequeños cuartos fríos. Su principal ventaja es el bajo mantenimiento.
De tornillos:
Son equipos de alta eficiencia diseñados para grandes cargas térmicas y operación continua. Funcionan mediante el engranaje de dos rotores helicoidales que comprimen el gas refrigerante de manera uniforme y silenciosa. Se utilizan principalmente en refrigeración industrial, procesos de gran escala y plantas que requieren máxima confiabilidad y eficiencia energética.
